1. ¿Cuál es tu sueño de proyecto?

Yo he enfocado mi carrera desde un inicio a la ficción y al documental. Y eso tiene una razón muy importante y profunda en cómo veo los proyectos. Para mí lo más importante de un proyecto es que hable y comunique más allá de la pantalla, que cuando lo vea cualquier ciudadano de este planeta se pueda sentir identificado con la historia que se está contando. A mis alumnos siempre les digo la siguiente máxima: “cuando filmen algo, tienen que pensar que lo va a ver un japonés”. Si una persona que vive en una cultura social, económica e históricamente muy diferente a la nuestra y logramos tocar sus fibras más profundas, con una historia, con una imágen, con un recuerdo, para mí la misión está cumplida. Por lo tanto mi sueño de proyecto son las películas que me dan esa oportunidad de buscar algo dentro de mí que en realidad está dentro de todas las personas. Son los proyectos que me permiten reconocerme en los pies y en el camino de los personajes y que además, haya una libertad creativa para explotar dicha oportunidad única. 

2 ¿Cuál es el reto más grande que has tenido en fotografía y cómo lo resolviste?

Uno de los retos más grandes que he tenido en mi carrera fue filmar el año pasado un documental sobre la vida de los cadetes dentro del Colegio Militar. El documental se llama Niños Héroes (Dir. Emilio Maillé) y compitió en el Festival de Morelia en el 2025. 

En las clases de cinefotografía documental es común asignarles a los alumnos ejercicios de filmación de eventos que no puedan controlar. Bueno pues, esta película fue para mí la máxima expresión de dicho ejercicio. ¡No podíamos controlar prácticamente nada jaja! Pero no sólo eso. En ese lugar todos los acontecimientos que suceden tienen cuatro particularidades:

1) Todos los sucesos pueden cambiar sin previo aviso.
2) El 98% de los sucesos involucran a miles de personas -literalmente- moviéndose de un lugar para otro.
3) El Colegio Militar es ENORME. Por lo tanto moverse o cambiarse de lugar no es algo sencillo.
4) Todo, absolutamente todo, sucede muy rápido. El día de los cadetes empieza a las 4:30 am y no paran de moverse de un lado para otro hasta las 10  de la noche. Viven un ritmo de vida muy intenso y frenético.

Éramos cinco personas del equipo de filmación. Director, sonidista, productor, director de fotografía y asistente de cámara. Teníamos que estar preparados para filmar todo el tiempo y en distintas configuraciones: gran parte del documental la cámara se mueve en un estabilizador, otra tanta en mano y otra más para aspectos del lugar y entrevistas en tripié. La parte de estabilizador fue la más demandante física y logísticamente. A lo largo del día miles de cadetes marchan, se desplazan, hacen deporte en grandes grupos en distintas áreas del colegio. En medio de todo ese movimiento nosotros teníamos que seguir a nuestros personajes de un lado para otro. Para eso configuré la cámara Red Komodo X con una óptica Zeiss Contax (de foto fija para que fueran más ligeros) sobre el estabilizador Zhiyun Crane 3S Pro que puede llegar a cargar hasta 7 kg y que es un estabilizador mucho más pequeño que el Ronin 2. La cámara pesaba con lente alrededor de 4 kg, y teníamos una configuración que yo podía sacar la cámara del estabilizador y ponerla en el tripié en menos de 30 segundos y viceversa. Eso nos permitía ser muy rápidos para poder seguirles el ritmo a nuestros personajes. ¡Evidentemente fue un rodaje físicamente muy cansado jaja! Por la capacidad de aguante de peso del estabilizador, también podíamos usar un lente zoom de foto fija y podía cambiar el valor de plano moviendo el zoom y el estabilizador podía soportar los cambios de peso sin tener que balancear de nuevo. Sin duda alguna, Miriam Sosa, mi asistente de cámara de cabecera fue clave en esta configuración súper eficiente de cámara, lentes y filtros. Como la Komodo X no tiene ND internos usamos el ND Variable Schneider True match MII de 77 mm enroscable, el cual es una gran filtro ND variable que no genera aberraciones cromáticas. 

A veces es difícil imaginar un lugar con tanta estridencia y movimiento todo el tiempo, les recomiendo mucho la película para que puedan apreciar un mundo que casi nunca podemos apreciar.          

3 ¿Dejando de lado la técnica, qué es lo que más te gusta de tu profesión?

Considero que las personas que vivimos -económica y personalmente- del cine somos extraordinariamente afortunados y privilegiados. Ve el mundo, obsérvalo de verdad, sé consciente de todo el esfuerzo y sufrimiento de miles de millones de personas para sobrevivir un día más sobre la faz de la Tierra. Y nosotros hacemos cine, contamos historias, hacemos documentales, ficciones, video clips, comerciales. Evidentemente no menosprecio nuestra labor, sino más bien hago un señalamiento a la responsabilidad que tenemos como cineastas, como artistas dentro de este mundo donde a veces parece que todo se cae a pedazos. 

Más de la mitad de mi filmografía es documental y en numerosas ocasiones filmando en lugares y con personas en situaciones sociales y culturales al límite, inclusive, con cierto riesgo de poner en peligro nuestras vidas, me he hecho muchas veces la pregunta: ¿Qué hago aquí? ¿Por qué estoy aquí? Y para mí la respuesta siempre tiene que ver con la responsabilidad que tengo como creador visual. Lo que más me gusta de mi profesión es poder estar en contacto con esa fuerza mayor que muchas veces separa a las personas, pero muchas otras las une de una forma inconsciente e inexplicable. 

4 ¿Qué nivel de decisión consideras que debe tener el colorista sobre la imagen final?

El colorista es una pieza fundamental para la conformación de un concepto visual. Es muy fácil detectar cuando tienes ante ti a un colorista o a un operador de software. Antes de pensar en las decisiones, primero hay que pensar en la comunión que existe entre el director de fotografía y el colorista. Para mí es muy rico poder compartir mi propuesta visual y conceptual con la persona con la que vaya a trabajar y siempre espero que haya una comunicación en ambos sentidos. De igual forma, es importante que el colorista entienda la motivación de la historia y las emociones de los personajes. Si tú trabajas con un director, planteando distintas formas de filmar una película, en base a la EMOCIÓN de los personajes, es de suma importancia que quien afine y pula el trabajo de la fotografía, esté sumamente ligado a dichas razones y que además exprese sus ideas. En varias ocasiones yo he encontrado aliado/as valiosos cuando se logra este nivel de comunicación entre cinefotógrafo y colorista.   

 

5 ¿Con qué director te gustaría trabajar?

Con Yasujiro Ozu. Sería el GRAN sueño personal en mi carrera. Admiro tremendamente su sutileza y al mismo tiempo su contundencia al contar sus historias. La universalidad que tienen sus historias se debe a la gran sensibilidad y falta de adornos narrativos presentes en sus películas. Sus historias son sencillas, cotidianas y naturales, llenas de un amor y empatía profundos por lo que realmente vale la pena en la vida.    

6 ¿Cómo preparas una escena?

Depende. Nunca es igual. Depende mucho cómo trabaja el director, de cómo son los actores, si son actores profesionales o si son no-actores o una mezcla de ambas. También depende del lugar, no es lo mismo filmar en foro, que en locación o en un lugar público donde controlas muy pocas cosas o nada.

Para mí lo más importante de una escena radica en la EMOCIÓN y en los personajes, en la historia. De ahí parto a explorar qué necesito para cada escena. Tanto las luces, la cámara, los lentes -y todo el tren del mame de los fotógrafos- pasan a segundo plano y la primera pregunta que me hago es: “¿Por qué pongo la cámara aquí y no allá?”. Yo lo describiría como encontrar tu Estrella Polar; si alguna vez no sabes hacia dónde ir, hazte esa pregunta. Las respuestas no serán -al menos para mí- lentes y filtros, sino más bien una reflexión sobre la naturaleza de la escena. ¿Es un momento reflexivo para los personajes? ¿Es necesario sentirlos cerca? ¿O es necesario alienarlos del mundo, del espectador? Tomando en cuenta dichas preguntas, es como me relaciono con el proceso de preparar una escena.    

  7 Cuando no sabes cómo resolver algo ¿a quién le preguntas?

¡A varias personas! Le pregunto a colegas, a mi equipo de trabajo, a amigos editores, amigos de VFX, a coloristas, a muchas personas. Pero obviamente siempre he tenido mentores que vuelvo a ellos de forma más recurrente. Uno de ellos es Lorenzo Hagerman, ya que fue mi maestro y además trabajé con él como primer asistente durante varios años. Su forma de relacionarse con el mundo a través del lente, me parece excepcional.   

8 Cuando hay mucho estrés en el set, ¿qué haces?

Para mí es muy importante el respeto. Mi equipo – gaffer, staffs, asistentes de cámaras- y yo llevamos trabajando juntos 18 años. Nos conocemos muy bien y siempre hemos manejado una comunicación con respeto y empatía. Hemos vivido muchas cosas a lo largo de tantos años y obviamente hemos tenido situaciones tensas y complicadas, pero siempre trato de procurar un ambiente de trabajo respetuoso y seguro para todas las personas con las que interactuamos. No hay por qué gritar, no hay por qué ofender ni violentar a las personas. Las cosas siempre se pueden hablar de una forma clara, honesta y respetuosa. Como jefes de departamento, somos responsables de la dinámica relacional que se genera dentro de nuestro departamento y que permea a todas las demás personas. No podemos eximirnos de dicha responsabilidad, sea cual sea el caso.  

9. ¿Qué película te hubiera gustado fotografiar?

¡Uf,,, hay tantas! Historia de Tokio de Ozu sería una sin lugar a dudas. Blade Runner de Ridley Scott es otra que me vuela la cabeza. Y algo más contemporáneo, la película mexicana “El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)” de Ernesto Martínez me parece que tiene una cinefotografía excepcional además de ser una gran película.   

10. ¿Si no fueras cinefotógraf@, a qué te dedicarías?

Creo que siempre me ha llamado la atención ser periodista. Me parece una gran labor humana. También soy un gran aficionado del Yoga, así que doy clases cuando puedo.