El cine de acción en México sigue siendo una promesa intermitente. Llega a las salas cada tanto, levanta expectativas y vuelve a esconderse. Sin embargo, ‘Venganza’ (2026), dirigida por Rodrigo Valdés y protagonizada por Omar Chaparro y Alejandro Speitzer, llega a los cines con una propuesta arriesgada. Detrás de cámaras, el director de fotografía Kenji Katori AMC comparte su experiencia en esta película llena de persecuciones, explosiones, combates y una Ciudad de México fotografiada como pocas veces se ha visto en pantalla.
‘Venganza’, cuenta la historia de Carlos Estrada, un exmilitar de las Fuerzas Especiales Mexicanas, que tras el asesinato de su esposa, se convierte en una fuerza de búsqueda y retribución. Es un relato de resarcimiento en el sentido más literal del término; vertiginoso y sostenido por la adrenalina. Pero lo que distingue a este proyecto dentro del cine nacional -además de la premisa-, es la ejecución visual que, acorde a su propio cinefotógrafo, se construyó en gran medida a partir de soluciones creativas ante limitaciones técnicas.
El director Rodrigo Valdés, con quien Keni Katori lleva más de veinte años colaborando, necesitaba a alguien que entendiera exactamente qué película quería hacer.
“Rodrigo quería hacer una película con movimiento, dinamismo y sobre todo, la Ciudad de México como protagonista visual”, comparte Kenji. La cinta de acción, disponible en Prime Video, ha generado conversación precisamente porque algo en ella se siente diferente por ser una propuesta creativa enfocada en el género.
La ciudad como personaje
Lo que el director Rodrigo Valdés buscaba explorar con ‘Venganza’, provenía de una premisa visual muy clara desde el principio, y que cualquier cinefotógrafo que haya trabajado en la Ciudad de México reconocerá inmediatamente como un reto considerable, pues la ciudad necesitaba ser vista no como un decorado o simple contexto dramático, sino como un protagonista visual en la historia. “Quería que el espectador sintiera el peso y la textura de la escena con la misma intensidad con la que siente la acción que ocurre dentro de ella”, agrega Kenji.
Para lograr este dinamismo, la producción apostó por un proceso de preparación, que no es muy común en el cine mexicano, contratando a un equipo de especialistas búlgaros y mexicanos, para coordinar a los stunts y establecer una rutina de ensayos para que todo quedara perfectamente coreografiado previo al rodaje. Nada se dejaba a la improvisación, cada secuencia se trabajó en conjunto, entre actores, stunts, director y cinefotógrafo.
“Era un trabajo horizontal con muchos ensayos previos. Me sorprendió toda la dedicación que hubo detrás del trabajo actoral, fue de mucha disciplina y compromiso con el género de la película”. Sin embargo, hay un reto al fotografiar la Ciudad de México, especialmente en la noche, ya que en su mayor parte geográfica es sumamente oscura. La iluminación pública es irregular y raramente produce la calidad o direccionalidad de luz necesaria para crear atmósferas que no impliquen intervención técnica
La respuesta convencional sería llevar grandes fuentes de luz instaladas en grúas para generar espacios lumínicos que funcionen con claridad para cualquier posición del encuadre. No obstante, esto implicaría un aumento gigantesco en el presupuesto.
Es aquí entonces, frente a la inminente alternativa que podría parecer obvia, que Katori tomó el camino opuesto para resolver los retos de las atmósferas de luz de este proyecto, teniendo como resultado una decisión que define en gran medida el carácter visual de ‘Venganza’. En lugar de iluminar a los actores, el director de fotografía decidió iluminar la ciudad. “Decidí investigar sobre iluminación arquitectónica, sobre todo, ahondar en cómo se iluminan nuestros espacios públicos: puentes, fachadas, calles. Esto se convirtió en mi punto de partida, y fue importante puesto que me daba pistas para crear una atmósfera continua y lograr una luz ambiente verosímil. Así que no iluminábamos para una secuencia en especial, sino que iluminábamos los espacios reales de la ciudad”.
Las consecuencias de esta decisión se notan en pantalla, pues son los actores los que existen dentro de la jungla de concreto. “Son parte de la ciudad, no figuras recortadas sobre ella. La textura urbana, los reflejos en los cristales, la gradación entre las zonas iluminadas y la oscuridad. Aquí, la oscuridad deja de ser un obstáculo y pasa a ser un instrumento a nuestro favor, en esta película tenemos mucho contraste. Cuando teníamos locaciones muy grandes usábamos la oscuridad y la luz para crear planos de profundidad”.
De esta forma, lo que representaba un claro reto de suma dificultad terminó convirtiéndose en una herramienta narrativa. “Muchas veces olvidamos que el volumen también se crea a partir del alto contraste de luz, por lo que si contábamos con ciertas limitaciones de tiempo y espacio, era necesario sacarle provecho a la penumbra”. La logística en ‘Venganza’ no era sencilla. Filmar secuencias de acción que requieren cobertura casi omnidireccional, donde la cámara puede apuntar en cualquier dirección en cualquier momento, significa que ninguna fuente de luz puede quedar visible en el cuadro. Todo tiene que estar integrado al espacio antes de que llegue la cámara, oculto en carcasas, instalado en posiciones que permitan iluminar sin ser vistos. Eso implica trabajo extenso de rigging , tiempo de instalación y una planificación muy precisa sobre los ángulos que se van a cubrir y desde dónde.
“Teníamos que tirar casi 360 grados, entonces, la mayoría de las luces estaban integradas al entorno. Trabajé muy de cerca con mi equipo. Esa fue de las cosas más difíciles debido a la gran implicación que supuso”.
El equipo de iluminación fue pequeño en escala: luces LEDs, practicals ya existentes en locaciones, luces integradas a la arquitectura del espacio, y una premisa de trabajo en la que nada delatara la presencia de un equipo de cine. Una particularidad de este proyecto, fue que parte de la película se filmó en foro, especialmente algunos interiores de los vehículos durante cada una de las persecuciones. Pedirle a un actor que conduzca a alta velocidad en el Periférico real mientras interpretaba una escena dramática, no era una opción. Los close ups, los planos de dos personas dentro de un auto, la tensión que ocurre mientras los coches se mueven, todo se construyó en foro con fondos de croma que recreaban el exterior. Y allí, aparece otro de los grandes retos resuletos por Katori: crear una atmósfera coherente con la luz que la cámara registró en la locación real.
“Había que reproducir la luz de la ciudad en chromas. Ver, por ejemplo, cómo influía el entorno tan diverso de la Ciudad de México en los interiores del auto, en particular cuando interactuaban con fondos en movimiento”.
Tiempo limitado y avenidas de noche
La secuencia de la persecución en el Periférico es probablemente el ejemplo más reconocible de cómo ‘Venganza’ dio la vuelta a las limitaciones para filmar en grande con lo que tenía a su alcance. La producción contaba con tres cuerpos de cámara, y para esta secuencia, se diseñó un sistema de cobertura múltiple que buscaba capturar la mayor cantidad de ángulos posible en el menor número de pasadas por la autopista. Una camioneta rodeada de seis cámaras para los plates que serían usados en vfx, cámaras con rigs en los coches, un brazo articulado y cámaras dentro de los vehículos de los actores, todo corriendo al mismo tiempo.
“Cada pasada por el Periférico era irreversible. Desde la señal de inicio los vehículos, los stunts, los actores y las cámaras, se ponían en movimiento al mismo tiempo, y lo que se capturaba en ese recorrido, era lo que había. No había tiempo de reposicionar ni de repetir un ángulo que no había funcionado”.
La cinta, ópera prima de Valdés, fue fotografiada a través de la ARRI Alexa 35 y óptica ARRI Master Primes, apostando por un carácter visual brillante y de nitidez, gran close focus con los actores y un lenguaje cinematográfico que buscaba romper con los clichés del género de acción. A partir de referencias del cine coreano, particularmente de ‘Decision to Leave’ (Dir. Chan-Wook Park, 2022), ‘Venganza’ cuenta con la contemplativa simpleza de escenas que respira sin la necesidad constante del corte excesivo de planos
Pensar fuera de la marca
A lo largo de nueve semanas de rodaje y con la posibilidad de filmar largas secuencias de acción en solo un día, sin posibilidad de repetición, las cabezas creativas de cada departamento ejecutaron un plan de acción de extrema planeación y de gran cuidado al detalle, aprovechando cada una de las herramientas que estuvieran a su alcance.
“Si crees en la visión del director, el proceso para filmar es mucho más sencillo, pues estando en la misma sintonía, abres tu mente a resolver cada reto sin determinarte por las limitaciones de presupuesto que puedas tener”.
La historia que sigue la venganza de Carlos Estrada, se caracteriza también por contar con varios momentos de horas mágicas en su narrativa, sobre todo, en la hora azul. “Rodrigo y yo nos concentramos en cómo hacer que la historia condujera naturalmente en su tiempo en pantalla para llegar a esos momentos exactos de luz. Y ahí es cuando también debes comprender que como cinefotógrafo tienes una voz para que el plan de rodaje se adecúe a momentos específicos del día, aprovechar la luz natural y no depender de qué fuentes artificiales puedes rentar para cada escena”. El proceso de filmación para ‘Vengaza’ se estructuró en tres fases a lo largo de todo el proyecto: realizar scouting de las locaciones posibles, hacer rigging de luces de manera avanzada, y llegar a filmar. Facetas que implicaban así, una exactitud y claridad determinante por parte del cinefotógrafo.
“Siendo consciente de la importancia de la creatividad, puedes solucionar tus aproximaciones. Si no imaginas cómo se va a ver y cómo funcionará tu luz, el trabajo será muy difícil, pues no podrás ser claro en tus necesidades a la hora de expresarlas a tu equipo de trabajo”.
Ser espectador de esta cinta es posible debido al gran universo construido por los artistas detrás de la historia. Falsos postes de luz, metros de cables ocultos detrás de estructuras naturales de la ciudad, fuentes prácticas en cuadro, son algunos de los muchos elementos con los cuales la arquitectura del espacio se convirtió en el aliado perfecto para construir la imagen de principio a fin. El logro de las atmósferas trascendió las herramientas técnicas que podrían llevar por nombre. “Muchas de las escenas en los interiores de los autos, las iluminamos con pequeñas LEDs. Debes pensar en iluminar fuera del nombre de la marca porque posiblemente tus herramientas no están dentro de un maximovil de una gran casa de renta, sino en una tienda de electricidad en alguna calle del centro de la ciudad”.
En un camino que rebasa los clichés de las películas del género de acción, ‘Venganza’ posee voz propia en un carácter distintivo de imagen; texturas y contrastes particulares, abrazadas por la totalidad de una mente creativa en la resolución de obstáculos. Siendo una pieza brillante y apegada a los principios de la misma arquitectura. “A veces, es necesario recordar que por más grande que pueda parecer el reto, con mayor simplicidad es necesario el iluminar. No complejices tanto las fuentes de luz, abraza los espacios, fortalécelos con tus herramientas y aprovecha la oscuridad”.
